Mrs. Horner

Mrs. Horner vive en el edifico de departamentos en el que trabajo y es la anciana mas dulce y adorable que jamas haya visto o conocido. Una vez alguien me dijo que las mujeres de Virginia y North Carolina eran todas unas “ladys” y ella lo es, solo basta mirarla para enterarse. Mrs. Horner sale religiosamente todas las tardes a caminar. Minutos antes de que el sol se ponga, va caminando hasta el malecon para ver como acaba un dia mas en su vida, para despedirse del astro sol y prometerle que manana estara aqui tambien… sin falta. Ella se viste especialmente para esta ocasion, zapatillas, pantalones y blusa blanca y lleva un sueter que nunca usara pero es el codigo de una lady…descansando en su espalda y hombros.
Mrs.Horner vive sola, no se le conoce esposo ni hijos, y hasta hace poco todas las noches a la hora exacta dos caballeros y una dama, todos de edad avanzada venian en un impecable Cadillac clasico a ver a la Sra. Horner. Imagino que son “snow birds” igual que la Senora Horner y se conocen por mucho tiempo. Vienen a recogerla para ir a cenar afuera, religiosamente tambien, como cada noche, sin falta.
Mrs. Horner vive aqui al igual que todos los “snow birds” de octubre a junio, ellos vienen huyendo del frio del norte, y regresan a casa cuando el calor floridiano se pone insoportable. Pero la temporada pasada algo extrano sucedio, el impecable Cadillac clasico con los viejitos ya no vino mas, y en cambio uno de sus ocupantes, comenzo a venir solo, en su limpisimo Jaguar blanco, a recoger a Mrs. Horner. Con ustedes: Mr Joseph. Mr. Joseph fue siempre el mas amigable y el de sonrisa mas limpia de los ocupantes del Cadillac.
Mr. Joseph siempre esta vestido de traje y corbata, pienso en lo incomodo que es para mi, y que lo debe ser para el tambien. Pero vamos! como puedo recoger a una lady sin mi traje puesto y completo? duda despejada. Mrs. Horner baja por el ascensor y traspasa como una lady las puertas electricas que dan hacia el area del parqueo, se acerca lenta pero decididamente hacia el limpisimo Jaguar blanco; yo abro la puerta y ella agradece con una sonrisa. Se que ella no me ve claramente, pero sabe que soy yo. Se saludan con un beso en los labios y se van, despacio pero seguro. Es en ese momento que todos, todos los que aprecian la escena sonreimos al mismo tiempo, y pensamos que la vida es bella.
Todo esta en calma hasta que Mr. Joseph y Mrs. Horner regresan de cenar. Todos los que estan alrededor se paran a contemplar la escena no importa que estan haciendo. Yo voy corriendo y abro la puerta a Mrs. Horner, y la ayudo con mi mano. Acto seguido ella me da unos chocolates, cosa que siempre hace y nunca olvida, aunque claro a veces no hay chocolates, pero buenas son las galletas. Mr. Joseph baja del carro, siempre con su sonrisa mas que amigable, los anos no pasan en vano debe pensar y se acerca lenta pero seguramente donde su amada. En ese momento me retiro un poco y les doy un poco de espacio e intimidad, aun puedo escuchar algo a la distancia y se que ella le dice a el que la llame apenas llegue a su casa. Luego de un pequeno beso en los labios, el sube a su carro y se va lento pero seguro no sin antes regalarnos a todos una sonrisa, pero en este caso es del tipo “actor de cine” con elegancia, es que claro, el sabe que a quien acaba de dejar es nada mas y nada menos una “lady” la senora Horner, Virginia Horner.
Johnny Chang




