La Isla (parte II)

Cual seria la felicidad perfecta?, A que lugar te gustaria ir o escapar en vacaciones?. Hay muchas formas de preguntarlo, pero siempre tuve una respuesta en mi cabeza. Me baso en que la pregunta indaga en ti, que o donde podrias estar totalmente feliz y en paz?. Y, Como ya dije, siempre tuve una respuesta. “En una isla”…era siempre mi respuesta, de nino, de adolescente y ahora, en mi madurez.
En Peru nunca fui a una isla y si fui, o no me acuerdo, o simplemente no me parecio una isla como con la que mi mente suena. Pero que encierra “la isla” para mi?. Cierro y cerraba los ojos y veia un pedazo de tierra en medio del oceano, plantas y palmeras verdes….moviendose con el viento…olas mojando las orillas y algunas aves volando alrededor. Quizas una cabana de cana y madera con cortinas de color blanco, una hamaca tambien moviendose sola al ritmo del viento… pero la imagino apacible y sin nada de bullicio, la paz total.
Cuando desperte de la primera noche de borrachera pacifica en el atlantico…lo hice temprano, quizas a las ocho de la manana, lo recuerdo bien. El sol ya estaba encima de nosotros, y tuve que salir de la carpa (estaba solo en mi carpa, no lleve amiguita, por si alguien esta preguntandoselo…) porque ya hasta empezaba a sudar. Recuerdo haber ido a meterme el primer chapuzon en ese preciso instante, y para mi asombro alli estaban los delfines. Frente a mi! no pude contar cuantos eran y hasta me dio temor acercarme mas, luego lo pense y no me importo el miedo y alli estaba viviendo una experiencia nueva, sintiendome protagonista de Animal Planet, banandome con unos delfines que andaban de caseria. Un enorme cardumen de peces andaba por el area y eso atrajo a los amigables y curiosos delfines…frente a mi. Todo el resto del campamento estaba durmiendo, asi que no podia ni gritarles para que vengan. Mi experiencia fue una de las mejores cosas que me han sucedido.
Fui a traer mi camara, pero me di cuenta que a los delfines no les gusta las camaras y los flashes, estas estrellas del mar, prefieren el anonimato creo yo. Ni bien me vieron con algo brillante en las manos, no se asomaron a la superficie, se quedaron debajo del agua, cosas raras que pasan no??? por mas que quise nunca pude tomar una foto a uno de esos amigos del hombre sonriendo….fui y deje la camara en mi toalla y salieron de nuevo casi instantaneamente. Sonriendo y haciendo bulla se fueron a perseguir a los peces de nuevo, ya volveran despues pense yo.
Me fui a caminar, fui hasta un lugar donde el lago inmenso con su letrero en ingles “no entrar al lago, cocodrilo de 14 pies” y el mar casi se juntan. El lago estaba lleno de caracoles, de esos que uno se pone en la oreja para escuchar las olas del mar, pero en este caso estaban vivos, habian decenas y de todos los tamanos. segui caminando cerca a unos manglares y debajo de unos arbustos, vi una colonia de cangrejitos alucinante……si me acercaba todos retrocedian hacia el arbusto, y se mimetizaban con la sombra, si me alejaba un poquito salian de nuevo……..nunca antes los habia visto, pero eran de verdad cientos y muy chiquitos…..
Nunca antes me habia sentido tan cerca de la naturaleza, mejor dicho, senti que formaba parte de esa isla, el sentimiento fue alucinante. Nunca antes y nunca despues tuve esa sensacion, ojala pueda sentirla pronto de nuevo.
Los amigos se despertaron, fuimos a la playa. Ya saben, los hawaians llenaron los vasos de nuevo, los delfines siguieron en el area, pero nunca tan cerca. Tambien fueron a ver a los cangrejitos y caracolas, la pasamos super bien. Tuvimos otra tarde de sunset espectacular dormimos y a la tarde siguiente nos fuimos. Fui feliz y cumpli un deseo, o una imaginacion se me hizo realidad, fui feliz de haber conocido ese sitio, de recibir la llamada del Churi y haber dicho si!, mi consejo es: Nunca digas NO! a un viaje, y menos si no lo conoces aun. Conocer gente y lugares es la mejor experiencia que uno puede tener.
Johnny Chang

